Mar. Sep 15th, 2026

Noctámbulo… Frente al rechazo existencial

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«No sé por qué otros de mi especie, mutantes o bichos raros como nos dicen algunos, viven sus vidas con un marcado odio y recelo por quienes no poseen el gen mutante o las personas normales, como se les conoce».
«Este enfrentamiento viene desde que tengo uso de razón, y aunque solo soy un joven mutante de nueva generación, he sido blanco predilecto de muchos, incluyendo a los de mi misma especie».
«Cuando suelo descansar en los elevados campanarios y… [partes altas de las casas] averiguar…
Cierro los ojos y me cruzo de brazos, reposando plácidamente, y medito sobre todo este asunto del gen mutante, los pleitos y enfrentamientos entre la población, los sonados experimentos que supuestamente llevan a cabo con aquellos pobres mutantes que se dejan atrapar».
«En fin, no logro entender cómo algunas diferencias, en nuestro caso genética, pueden crear tanta polémica y división en todo el mundo».
«Durante mis años de adolescencia, no tan fáciles como ahora, logré sobrellevar el estigma de saber que jamás lograría ser como el resto de mis compañeros del vecindario o de la escuela… pero para serles sincero, eso nunca me importó».
«Solo era un chico que, si bien es cierto era diferente por fuera, era muy como ellos por dentro. Solía reírme de los chistes mal contados, me encantaba y agradecía que me compartiesen un helado de chocolate, ¡y qué decir cuando un fin de semana la pasábamos de maravilla en alguna piscina, propiedad de algún padre de los muchachos! En fin, ¡ah, qué buenos tiempos aquellos!…
Mentira, mentira… todo acerca de mi infancia y adolescencia no fue puntualmente nada de lo que conté. Solo es un plan «B», una especie de terapia motivacional para ayudar a quienes como yo también han padecido de rechazo y discriminación. La diferencia: unos se hacen vulnerables, desfallecen y caen en una espiral de donde nunca vuelven a salir; al contrario, llenan su corazón de odio y rencor hacia los humanos».
«Entre ellos al pobre Jhon, o más conocido como «Pyro»; el astuto de Magneto supo aprovechar su inseguridad y descontento hacia las reglas humanas, logrando manipularlo a su antojo».
«Así también la bella Calisto, líder de uno de los asientos mutantes subterráneos; Moira Kinross o la doctora, y qué decir de la hermosa pero peligrosa Ángel: todos jóvenes como yo, con la firme intención de querer tener un espacio en donde sepamos y sintamos que tenemos sentido de pertenencia, es decir, sentirnos aceptados, conectados y valorados. Solo así muchos de nosotros disfrutaríamos de seguridad emocional, bienestar e identidad para estar seguros en verdad de quiénes somos más allá del gen mutante».
«¡Sería grandioso el poder haber pertenecido a una familia funcional y estructurada!, pero ni modo, desde mi nacimiento todo se tornaría difícil, duro y diferente, y lo digo de manera literal».
«La pobre de mi madre, en medio de tantas presiones, decidió lanzarme a una cascada para deshacerse de mí… de un «rondador nocturno» que logró sobrevivir, ¡quizá solo quería darme un chapuzón, jajaja! Mi padre, por otra parte, es algo muy complicado para explicárselos hoy…».
«Lo cierto es que fui adoptado por el barón Christian Wagner, a quien le agradezco. Luego todo se tornó oscuro: el barón murió y comencé otro estilo de vida, la de un acróbata audaz, sin miedo a ningún tipo de espectáculo por más peligroso que fuera».
«¡Siempre estaré claro que, aparte de ser un atractivo por mis cualidades circenses y mis acrobacias, también lo era de forma significativa por mi apariencia! Es decir… por mi gran atractivo, ¡es que tengo a todas las mujeres detrás de mí, jajaja! Creo que se lo creyeron».
«Quizá algunos de ustedes hayan trabajado en algún pequeño circo citadino y a lo mejor se sintieron fascinados, pero en mi caso fue diferente. No quiero aburrirles llenándolos con historias trágicas, enredos genéticos o problemas ajenos, pero sí creo necesario que conozcan algunas curiosidades de mí, jajaja, como si fuese un gran personaje».
«Luego de ser concebido por mi madre y criado o adoptado por el aristócrata, el barón Wagner, quien quedó en shock al ver mi «hermosa apariencia, jijiji»».
«Mi Dios sublime se compadeció de esta pobre criatura. Por desgracia, los aldeanos del pueblo de Winzeldorf no me vieron con buenos ojos, literal se los cuento. De allí que mi madre quisiera protegerme arrojándome a unas cataratas… ¿se escuchó raro eso? Que para salvarme de una enloquecida turba haya tenido que lanzarme a una cascada rocosa… ¡Pobre jefecita, con tantas presiones en la cabeza y de paso tener que lidiar conmigo! Logré sobrevivir siendo rescatado por mi padrastro, quien lamentablemente sufrió un infarto fulminante, quedándome indefenso en sus brazos al borde de la carretera. Reitero, una vez más, gracias al inmenso amor, cuidado y misericordia del Padre celestial, quien envió a Margali… una hechicera que trabajaba como adivina en un circo que, desde aquel día, para mí fue un hogar (no con el que aún sueño, pero fue lo primero que mi Dios me permitió conocer). Aunque Margali Szardos no me adoptó oficialmente, los miembros del circo me criaron de forma colectiva, mostrando cariño, respeto y aceptación sin ningún tipo de prejuicio por mi extraña apariencia».
«Les cuento que durante mi adolescencia fui la atracción número uno del circo. Sí… sí, en serio, era acróbata y artista aéreo, el público se asombraba de mi apariencia. Al terminar cada función, recuerdo que la gente se me acercaba para felicitarme y decían:
—¡Hijo… eres un gran artista! Tus movimientos en el trapecio… ¡qué flexibilidad! Y por si fuera poco, ¡tu traje es tan convincente!
—¿Dinos cómo haces para moverte de un sitio a otro sin ningún tipo de protección?
—¡Desprendes tanto carisma, alegría y seguridad al salir al escenario!».
«Si supiesen en verdad quién era, de seguro hubiesen corrido despavoridos fuera del circo; pero cada acrobacia para mí era sentirme alguien más que algo. Sentía que podía volar, ser libre, dejar atrás problemas, traumas y sufrimientos que, si bien no me hacen rendirme, en ocasiones me hacen meditar si hubiese podido tener una vida diferente… sin abusos, sin maltratos, donde con mis diferencias solo sea yo, no una aberración para otros».
RRSS

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