Lun. Ago 3rd, 2026

Courage denuncia que el Mes del Orgullo Gay causa escándalo y pide retirarlo

Religión

Varios centros universitarios —entre ellos Georgetown, Notre Dame y DePaul— han incorporado en sus calendarios actividades vinculadas al Mes del Orgullo.

El debate sobre la identidad y la misión de las instituciones católicas volvió a abrirse esta semana en Estados Unidos después de que el padre Colin J. Blatchford, director asociado de Courage International, advirtiera que las celebraciones del llamado Mes del Orgullo no son compatibles con la visión cristiana de la persona ni con la misión educativa de las universidades de inspiración católica.

Sus declaraciones, recogidas por la Cardinal Newman Society, llegan en un momento en el que varios centros universitarios —entre ellos Georgetown, Notre Dame y DePaul— han incorporado en sus calendarios actividades vinculadas al Mes del Orgullo, desde desfiles y actos festivos hasta campañas institucionales destinadas a reforzar identidades LGBTQ entre los estudiantes.

Concepción erronea de la persona

Según la organización, muchas de estas universidades han creado oficinas específicas para promover dichas identidades, mientras apenas ofrecen recursos que expliquen la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad humana o que permitan comprender críticamente los fundamentos de la ideología de género.

Para Blatchford, esta asimetría genera confusión y debilita la identidad católica de los centros. Consultado sobre si una institución católica puede promover celebraciones del Orgullo, el sacerdote fue tajante: «No». 

A su juicio, el Mes del Orgullo se apoya en una concepción de la persona basada en el dualismo y en una autonomía absoluta que, afirma, no coincide con la visión cristiana del ser humano como hijo amado de Dios. «Cuando elevamos nuestras opiniones por encima de la verdad, terminamos fabricando una identidad que no puede sostenernos», señaló.

El sacerdote también alertó sobre las consecuencias comunitarias de estas iniciativas, que, en su opinión, fomentan la fragmentación dentro de la vida universitaria. Recordó que la Iglesia proclama una llamada universal a la santidad que no depende de categorías sociológicas ni de orientaciones afectivas, sino de la filiación divina recibida en el Bautismo.

«Si cada grupo establece sus propios criterios morales, la comunión se vuelve imposible, tanto en la Iglesia como en la sociedad», afirmó, subrayando que la unidad no puede construirse sobre identidades parciales que compiten entre sí.

Blatchford advirtió además de que una universidad católica compromete su misión cuando decide seleccionar qué enseñanzas de la Iglesia asumir y cuáles omitir. Según explicó, esta actitud reduce la formación a un proceso emocional y subjetivo, dejando de lado la relación integral con la verdad que la institución está llamada a custodiar.

Por ello, considera que la promoción institucional del Orgullo no solo genera confusión doctrinal, sino que también provoca escándalo entre los fieles que esperan coherencia entre la identidad católica y la vida universitaria.

Lejos de proponer rechazo o exclusión, el sacerdote defendió una respuesta pastoral basada en la verdad y la caridad. Explicó que la auténtica compasión implica acompañar el sufrimiento de quienes experimentan atracción hacia el mismo sexo o viven incertidumbre respecto a su identidad, ayudándoles a descubrir que son amados por Dios y que su vida tiene un propósito.

En este sentido, animó a las instituciones católicas a transmitir tres certezas fundamentales: que cada persona es amada por Dios, que Él tiene un proyecto para su vida y que la Iglesia está llamada a caminar junto a todos sin renunciar a la verdad del Evangelio.

De: eligionenlibertad.com

RRSS

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