Llegó a Estados Unidos a los 13 años, sin saber inglés y huyendo de la crisis en Venezuela. Ahora, Samuel Vílchez Santiago, de 29 años, se convirtió en una de las nuevas caras del Partido Demócrata al ganar un escaño en la Cámara de Representantes de Florida.
Sin saber inglés y aferrado a una esperanza. Así llegó Samuel Vílchez Santiago, el venezolano originario de Maracaibo que acaba de ganar un escaño en la Cámara de Representantes de Florida por el Partido Demócrata. Tras imponerse en las elecciones del 3 de noviembre en el Distrito 43, Vílchez se perfila como una de las nuevas caras del partido en un estado que continúa bajo el liderazgo republicano.
Vílchez obtuvo 31.519 votos, equivalentes al 66,17 % del total, frente a los 16.112 sufragios que recibió el republicano Jorge Malavet, de acuerdo con los resultados no oficiales publicados por las autoridades electorales de Florida. El Distrito 43 abarca una parte del condado de Orange, en Florida Central, e incluye comunidades de East Orlando.
El venezolano, de 29 años, se mudó a Orlando con su familia cuando tenía tan solo 13 años. Sus padres renunciaron a sus vidas y carreras en busca de mejores oportunidades para sus hijos, quienes atravesaban una dura situación en su país de origen. Al llegar al país, solicitaron asilo político y tuvieron que hacer cambios drásticos. Su madre, quien era odontóloga en Maracaibo y dueña de su propia clínica, llegó a trabajar a un McDonald’s, mientras que su padre, un empresario, llegó a lavar autos en el aeropuerto, todo, según Vílchez, para garantizar que él y su hermana tuviesen las mejores oportunidades.
El esfuerzo no fue en vano. El joven político se destacó en sus estudios desde el colegio, fue estudiante de honor en el Colonial High School y se destacó por sus estudios en la universidad de Valencia College. Luego obtuvo una licenciatura en Política en la Universidad de Princeton en 2019 y completó su maestría en políticas públicas en la Universidad de Oxford en 2023.
Su incidencia política viene desde muy temprano en su vida; su experiencia como migrante se convirtió en el motor que guiaría su carrera política. En su adolescencia organizó jornadas de inscripción electoral en su escuela, también hizo parte de la campaña de repetición de Barack Obama en 2012 y empezó a trabajar en organizaciones sin ánimo de lucro sobre participación electoral y comunidades migrantes.
El Espectador


