Al Totilimundi fue uno de los establecimientos comerciales y centros de reunión cultural más emblemáticos del Trujillo decimonónico.
Fundado e impulsado por Don Juan Bautista Carrillo Guerra (1832–1911) —quien fue además educador, filántropo, impulsor de la imprenta local y Presidente/Gobernador del Estado Trujillo hacia 1899—, el almacén y la casona formaron un complejo neurálgico en la historia civil de la ciudad.
1. Origen y concepto del Almacén El nombre: La expresión Totilimundi (derivada del italiano/franco-italiano tutti li mondi, que significa «para todo el mundo») hacía referencia a un comercio de Ramos Generales donde se podía encontrar de todo.
Giro comercial: Bajo la razón social J. Carrillo Guerra y Cía. (iniciada hacia 1855 y mantenida con socios como Magín Briceño), el almacén importaba víveres, mercancías finas, insumos de labranza y herramientas de trabajo.
Conexión logística: Los productos llegaban a Trujillo gracias a la red comercial de la época, que conectaba el puerto de La Ceiba, el Ferrocarril de Motatán y el Lago de Maracaibo con rutas europeas y norteamericanas.
2. El «Mecenas de las letras trujillanas» y centro de tertulias Más allá de su función mercantil, Al Totilimundi se convirtió en un verdadero polo de irradiación cultural e intelectual: Foco cultural: Junto a los cargamentos de mercancía, Carrillo Guerra traía libros, revistas y prensa escrita de América y Europa.

Centro de encuentro: El lugar albergaba tertulias donde se debatía sobre política, literatura y ciencia con viajeros e ilustres visitantes de la época. Esto llevó al polímata venezolano Arístides Rojas a referirse a Don Juan Bautista como el «Mecenas de las letras trujillanas».Imprenta e instrucción: Desde este entorno dinámico, Carrillo Guerra financió la adquisición de la primera imprenta que llegó al estado Trujillo (mayo de 1864), donde se editó el periódico La Opinión (1865) y multitud de textos educativos.
3. La Casa y sus usos a lo largo del tiempoLa amplia casona sirvió tanto de residencia para la familia Carrillo Márquez como de sede comercial y despacho gubernamental en momentos aciagos. Durante la convulsa Revolución Restauradora de 1899, el inmueble sirvió de bastión y refugio al propio Carrillo Guerra mientras ejercía como gobernador. A lo largo del siglo XX, el inmueble asumió diversos roles para la comunidad trujillana: Sede policial y periodística: Albergó en un período la estación de policía de la ciudad y, posteriormente, la redacción del Diario de Trujillo.
Sede musical: en ella funcionó el Consevatorio Laudelino Mejías, la Orquesta Sinfónica infantil, la orquesta Sinfónica del Estado Trujillo y Actualmente, la casona es la sede del del proyecto Alma Llanera, dependiente del Sistema.
Patrimonio Nacional: Por su profundo valor arquitectónico e histórico, la Casa Al Totilimundi fue declarada Monumento Histórico Nacional según la Gaceta Oficial Nº 31.373 del 1º de diciembre de 1977.
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