Estudiante de la UCAB Guayana marca un hito tecnológico en la región con un prototipo inédito de voz a señas
«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo», aseguraba Nelson Mandela. Este lema cobra vida en la labor de Wilter Díaz, un joven de 25 años y estudiante de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) extensión Guayana, quien desarrolla como proyecto de grado el primer prototipo de un intérprete de voz a Lengua de Señas Venezolana (LSV) mediante un avatar digital.
La iniciativa marca un precedente inédito en la investigación tecnológica regional, al abordar la comunicación inclusiva.
Aunque, el camino de Wilter hacia la meta académica no ha estado exento de desafíos. Su ingreso a la UCAB Guayana comenzó con una historia de perseverancia: tras un primer intento de solicitud de beca no admitido, insistió presentando un proyecto tecnológico en desarrollo, logrando así obtener el beneficio del 100 % de cobertura para su primer semestre.
A lo largo de la carrera —y frente a la exigencia propia de la Ingeniería— atravesó momentos complejos en los que su porcentaje de beca se vio ajustado, pero su determinación lo llevó a remontar y reincorporarse bajo la modalidad de beca trabajo para recuperar el porcentaje.
Hito inédito: Traducir la voz en señas
A diferencia de los avances previos desarrollados en la zona —enfocados en captar los gestos para convertirlos en texto o voz—, el proyecto de Díaz invierte el canal comunicativo. «Es un proyecto en otra dirección: convertir la voz a señas. No he visto trabajos de ese tipo en Venezuela», destaca el profesor Eladio Lobo, tutor académico del proyecto, investigador y docente de la región.
El sistema capta la voz humana e interpreta la sintaxis propia de la LSV, la cual no emplea conectivos ni conjugaciones complejas. Utilizando modelos de inteligencia artificial, la herramienta realiza un análisis de contexto en bloques de conversación para seleccionar la seña adecuada cuando una palabra tiene múltiples acepciones. De este modo, al dictar frases como “Hola, estoy en Alta Vista”, el avatar procesa la idea y muestra en tiempo real la secuencia adaptada: “Hola, yo está Alta Vista”.
Además de su función de traducción inmediata, la aplicación integra un diccionario pedagógico de 105 palabras y expresiones básicas, de 3500 según indica Díaz. Su diseño visual fue validado directamente con intérpretes como la profesora Claudia Moreno y estudiantes con discapacidad auditiva, quienes aconsejaron adaptar la interfaz a una vista de torso hacia arriba, con camisa en contraste y guantes blancos para favorecer la lectura gestual.
Evolución académica en Guayana
La propuesta de Díaz no surge de forma aislada, sino que se suma a un historial de investigaciones impulsadas desde las aulas universitarias guayanesas para romper barreras comunicativas:
Prototipo en el abecedario (UNEXPO): Frangelys Abraham y Abraham S. iniciaron este camino con el diseño de un prototipo para traducir el abecedario a lengua de señas en tiempo real mediante procesamiento digital de imágenes en Python.
Traductor de Lengua de Señas a texto (UCAB): Wilfredo Méndez desarrolló un traductor de LSV a texto utilizando redes neuronales recurrentes (RNN) con bibliotecas como OpenCV, MediaPipe y TensorFlow, logrando un 96,91 % de precisión en un corpus de 96 palabras.
Traductor de Lengua de señas utilizando detención DE LANDMARKS EN UN ENTORNO (UNEXPO): José Ernesto Guevara diseñó un sistema de traducción de señas a texto basado en detecciones de puntos clave (landmarks) con lógica difusa, alcanzando un 95,9 % de exactitud sin depender de hardware de alta gama ni conectividad a internet.
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