Hablemos y escribamos llamándole al pan, pan, y al vino, vino; hagámoslo sin tapujos, porque en Venezuela continuamos entrampados tras 27 años y cinco meses de cruel, sanguinaria, despiadada y criminal dictadura.
Pensábamos y creíamos haber visto la luz al final del oscuro túnel, pocos días antes de las elecciones presidenciales del domingo 28 de julio de 2024, ganadas de modo amplio y abrumador por Edmundo González Urrutia, y desconocidas de manera grotesca, arbitraria, abusiva y descarada por Nicolás Maduro y por su corte de mafiosos.
Esa luz ya no la vemos, es doloroso decirlo, porque ahora con Delcy Rodríguez, su hermano Jorge Rodríguez y el perverso verdugo Diosdado Cabello al frente de esta extensa y penosa tiranía, el poder del Estado terrorista, del Estado vinculado al narcotráfico, sus capataces y dueños del poder parecen atornillarse cada día más en los puestos de mando.
Son caimanes del mismo charco?
No quiero pensar que el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, sean caimanes del mismo charco putrefacto y nauseabundo donde andan a sus anchas el infaltable Cabello y los hermanos Rodríguez.
Para demostrar que no son caimanes del mismo charco, Trump y Rubio deben apretarle muchísimo más la cuerda al «rodrigato» y a Diosdado, y aflojársela del todo, darle plena «luz verde» a María Corina Machado para que retorne a Venezuela y empiece a activarse la auténtica, real y verdadera transición política.

Apuremos la transición política en Venezuela, porque mientras eso no ocurra,seguiremos entrampados y estancados en la patria del Libertador Simón Bolívar, y la sanguinaria e implacable dictadura continuará maltratando, torturando y asesinando al pueblo; destruyendo y destrozando aún más al país. (Foto: Archivo Digital).
Apresuremos la transición política
Sí, hablemos y escribamos con franqueza y sinceridad, sin tapujos, porque mientras María Corina permanezca en el extranjero, y los mafiosos de siempre sigan desgobernando, maltratando, torturando y matando a los venezolanos desde el Palacio de Miraflores, aquí no habrá estabilidad política, porque es una inmensa mentira hablar de «estabilidad política» sin equilibrio de poderes y sin instituciones públicas libres e independientes, que sean garantes de la Carta Magna.
Tampoco veremos y sentiremos la recuperación económica hasta que no hayamos recuperado y rescatado la democracia, las libertades, el Estado de Derecho y las demás garantías consagradas en la Constitución Nacional, cuyo contenido el «chavismo madurismo», el «rodrigato» y Diosdado Cabello convirtieron en «letra muerta».
Así que, empujemos y apresuremos la transición política. Ya es hora. Llegó el momento.
He dicho y he escrito! Sin tapujos!
JESÚS SEGOVIA
CNP 7.635
SIN TAPUJOS
jesus3segovia@gmail.com

